Sesión 5: El templo de Mystra

Luego de un par de días en Ravenhold, el grupo se dirige a su encuentro con el sharn, el cual los llevaría al templo subterráneo de Mystra. Una vez llegan a las cuevas de los trolls, se encuentran con la criatura, la cual invoca uno de sus característicos portales, y les hace gestos para que procedan. Luego de algunas dudas, atraviesan el portal. Tal cual acordaron, el sharn permanecería fuera unos días mientras investigan el templo.

Los recibe una pequeña habitación con un círculo de runas mágicas dibujado en el suelo, alrededor del destino del portal. Un corredor se abre en una dirección, desde donde pueden ver una ténue luz de tinte rojizo. Luego de avanzar por el corredor, llegan a otra habitación más amplia. Un pequeño flujo de lava la atraviesa de lado a lado, desapareciendo por un desague en la pared opuesta. Dos puertas de madera cerradas, una a cada lado del flujo de lava son las únicas salidas. En una de las paredes, se puede ver grabado un símbolo religioso, que identifican con la antigua diosa de la magia, Mystra.

Examinando la zona, encuentran rastros de energía arcana en la pared con el símbolo dibujado, y en una de las puertas. Deteniéndose a examinar el aura que rodea el símbolo, comienzan a dibujarse unos caracteres que parecen formar una inscripción. Solamente Midnight y Kalkennash logran verlos, pero no llegan a entender su significado. Midnight decide copiar entonces la inscripción en un pergamino, y se lo cede a Baltasar, el cual parece entender el significado, ya que es capaz de hablar el idioma de los dragones. Lo que sigue es una transcripción exacta de lo que reza la inscripción.

"Por mi voluntad aquí se encuentran. El conocimiento que este lugar alberga está reservado para aquellos que sean merecedores de tal. En estos pasillos serán juzgados. Mente y cuerpo serán puestos a prueba, y aquellos que lo logren, serán recompensados. Si están dispuestos a intentarlo, sigan mi esencia, y sepan que una vez dentro, no hay retorno hasta que la prueba no sea completada, o perezcan en el intento."

Luego de analizar la inscripción, deciden seguir adelante a través de una de las puertas en la cual logran detectar un rastro de magia. Manipulando la energía arcana, logran abrir la puerta, y se adentran en un corredor que los lleva hasta una nueva habitación. En esta habitación pueden ver un golem de piedra inerte a unos metros de un extenso abismo. Apilados contra las paredes, logran ver incontables restos de golems de distintos materiales. Del otro lado del abismo, llegan a divisar que la habitación continúa y termina en otro pasillo.

Luego de analizar el golem y notar que le faltan ciertas partes, deciden intentar recomponerlo. Aúnan esfuerzos y logran encontrar las partes faltantes entre la pila de materiales. Mediante pura destreza manual, logran rearmar el golem, y mediante la manipulación de energía arcana logran imbuir al golem de fuerza vital, retornando su conciencia. Éste les cuenta con una voz fría y carente de emociones que su objetivo es controlar el pasaje a través del abismo. Luego de unos minutos de negociación, logran convencer al golem que les permita el pasaje, y éste invoca un ritual arcano que recompone un puente desde el fondo del abismo, creando así una forma de cruzar. Luego de unos momentos de duda, cruzan el puente sin inconvenientes, y observan al golem que se encuentra concentrado en mantener el ritual que lo sostiene. Se dirigen luego por el pasillo que sale de la habitación.

Luego de algunos metros, llegan a otra habitación donde encuentran grabados en el suelo siete receptáculos dispuestos en un círculo, con canaletas que conectan cada receptáculo con el resto. Estas canaletas tienen mecanismos que permiten abrir o cerrar el pasaje de lava, la cual llega a la habitación por un pequeño orificio en una de las paredes, y cae en uno de los receptáculos. Del otro lado de la habitación pueden ver una puerta cerrada. Luego de algunos minutos de discusión, observan que se materializa la figura de una criatura similar a un sharn, pero sin rastros del fuego azul que los rodea. Este sharn está compuesto de una sustancia aceitosa completamente oscura. Inmediatamente y sin mediar palabra los ataca. Luego de derrotarlo sin demasiado esfuerzo, ven que se materializa otra figura similar y asumen que no van a detenerse hasta no resolver el acertijo de los receptáculos. Mientras combaten con los sharn que van apareciendo, Baltasar recuerda que el símbolo de Mystra era a veces representado como una estrella de siete puntas. Entonces deciden utilizar las canaletas y los receptáculos para intentar formar dicha estrella, y se reparten entre combatir a los sharn, y abrir las compuertas de las canaletas correspondientes. Luego de algunos minutos de ensayo y error, logran formar la estrella, y al alcanzar la lava todos los receptáculos por las canaletas correctas, los sharn se desmaterializan, y la puerta cerrada se abre.

Los recibe otro pasillo que los guía hasta la habitación central del templo, donde pueden ver una inmensa estatua de una mujer, sosteniendo una vara en sus manos. La identifican como la imagen de Mystra. También hay un pequeño altar delante de la estatua. Investigando más a fondo la estatua, logran encontrar en su parte trasera, un pequeño mecanismo que abre una pequeña compuerta en la base de la estatua. Dentro de ella, pueden ver unos extraños discos de refulgente platino. Desactivando una pequeña trampa que protege los discos, los extraen de su lugar de reposo y los examinan. Logran ver unos grabados a lo largo de los discos, que parecen formar frases en un idioma que no logran comprender. Mientras se encuentran en la habitación escuchan ruidos en el pasillo, y al acercarse a examinar su origen, se encuentran con un sharn de un tamaño considerable que les bloquea el paso. Snake logra escabullirse por un lado, y se aleja por el pasillo. El resto del grupo conversa con el sharn.

La criatura les dice que es el guardián de los discos, y que la prueba no está completa aún. Cuando le dicen que ya tienen los discos y que son merecedores de ellos, la criatura vuelve a repetir que la prueba no está completa. Luego de algunos minutos de discusión, en la cual Baltasar apela a toda su diplomacia para intentar razonar con el sharn, Kalkennash decide volver al cuarto de la estatua y prepara un ritual de teletransportación hacia el templo de Kelemvor en el plano de las sombras. Una vez completado el ritual pega un grito para que lo atraviesen, y Midnight sin dudarlo lo hace.

Asumiendo que Midnight se encuentra a salvo en el templo de Kelemvor, Kalkennash espera por el resto de sus compañeros, ignorando que el elfo oscuro se encuentra en la entrada del templo de Mystra, de donde no es posible salir hasta no completar la prueba, o morir en el intento.

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